Nana

Nana significa también número 7 en japonés, y así se la llama en el laboratorio. Es una silpelit: una diclonius nacida por la infección de vectores a un humano de un diclonius original. Los vectores de Nana son más largos que los de Lucy, tienen un máximo alcance de cuatro metros y son como aguijones para otros diclonius porque al usarlos contra ellos pierden momentáneamente la utilización de sus vectores. Al igual que Lucy, sufrió en su infancia de la misma manera; todos se burlaban de ella por ser diferente a los demás, pero a diferencia de ella, Nana, en vez de odiar el mundo, lo acepta tal y como es, dejando en un segundo plano su instinto asesino.
Nació en el laboratorio y desde el momento de su nacimiento hace 14 años ha sido expuesta a miles de experimentos. Sufrió grandes castigos pero aun así no los toleró todos. Los científicos pensaron que el poder de la mente era esencial en estos casos, y le asignaron un padre, Kurama, que fue la única razón por la que a Nana le sonreía la vida.
Tiene que enfrentarse a Lucy porque su padre Kurama se lo pide, y piensa que es una buena ocasión para demostrarle todo lo que es capaz de hacer.
En un enfrentamiento con Lucy, ésta le corta sus brazos y piernas, dejándola parapléjica de por vida. En el laboratorio deciden que lo mejor es matarla porque ya no era de utilidad y sería un peligro más. Pero Kurama le cogió mucho cariño y pidió que le hiciesen unos brazos y piernas artificiales para que pudiese seguir adelante con su vida.
Conocerá a Mayu, de la cual se hará muy amiga, y acabará viviendo en el mismo techo que Lucy.
Escrito por Arthuria
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