Los de 9to5Mac han publicado un interesante artículo sobre las actuales relaciones entre Intel y Apple, que han sido muy amistosas desde que los de Cupertino decidieron dar el salto a los micros de Intel, pero que últimamente no pasan por el mejor momento.
Todos recordamos cómo el CEO de Intel, Paul Otellini, era la estrella invitada en algunas de las presentaciones de Apple y que los de la manzana siempre eran los primeros en conseguir los chips de Intel. Sin embargo, ahora vemos cómo HP presenta un portátil con Core i7 y los de Cupertino son incapaces de lanzar un esperado MacBook Pro con este micro.
Este actual desencuentro tiene algunos antecedentes. El primero de ellos fue la transición a la gráfica 9400M de NVIDIA. Hasta ese momento Apple se había basado en el chip integrado Intel GMA 950 para Mac mini y MacBook, y gráficas ATI para sus MacBook Pro e iMac. Sin embargo, las ventajas del 9400M de NVIDIA eran tales que Apple tuvo que romper con Intel en este campo, produciendo así su primer desencuentro.

Después se produjo la disputa entre Intel y NVIDIA, que terminó con la decisión de Intel de que los chipsets de NVIDIA no trabajaran con su nueva generación de procesadores: Core i3, i5 e i7. El resultado es que no es sencillo meter un Core i7 dentro de un MacBook Pro porque las soluciones de NVIDIA son más eficientes desde el punto de vista energético, aunque eso no significa que no veamos los portátiles de Apple con los nuevos micros de Intel.
Pero aquí no acaba la historia, ya que si lo de NVIDIA es un problema a corto plazo, el micro Apple A4 que va dentro del iPad es el problema a largo plazo. Nos explicamos. Intel siempre pensó que tenía una oportunidad de estar dentro del iPhone o el iPad, pero al final el A4 basado en arquitectura ARM ha dejado claro que esto no va a suceder. En fin, cuando Intel y Apple comenzaron su relación de amistad ambos se necesitaban mutuamente, pero ahora Apple es más autosuficiente y puede fabricar sus propios procesadores. ¿Divorcio a la vista?